La noche rota, orgullo de un sueño.
Cae el aire distinto en los pulmones,
cae el aire distante.
No habrá sido este hueco, cuando llega
de noche sin quererlo en la noche última,
en la noche única entre hueso y soplo.
No habrá sido.
Me dirás cuando vuelva
a caer.
Como hálito alveolar que se entrevera
entre sueños de venas y hace daño.
Así hace daño.
Me dirás cuando vuelvas una noche,
tal vez sin nombre ya ni verbos.
Me dirás la noche, ¡ay!, cómo se mide
de ancho y de largo la piel de otro tiempo.
No habrá sido este hueco, cuando llegues.
No habrá sido, ni será abrasado cadáver.
Ni dejará de ser más que duro hueco,
hueco duro y remoto.


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