Ya había olvidado con cuánta fuerza
se perfila en el vacío una ausencia.
Cuánto más frío y duro es el aire
dejado atrás por el cuerpo huido.
Cuánto más real es no hacer
o no estar,
cuánto más lo sentimos
que el hecho de estar
o de hacer
que es blando, ligero, efímero,
como un rayo de sol
y después la sombra.
El hacer o el estar son la presencia
y la presencia es el olvido continuo.
El recuerdo es la ausencia,
el no hacer o no estar, que retumban
con pesados ecos en nuestros sentidos.
Así estás tú.
No estando
y no estando
y no estando
persistentemente en el cuarto
en el que ayer estabas.


No hay comentarios :
Publicar un comentario