• Home
  • Poemas
  • Relatos
  • Misceláneo




La enfermedad de todo poeta es a fin de cuentas
el miedo a nombrar.
Emperrarse en tapar las vergüenzas desnudas
de las palabras.

Por eso quería vencer el miedo y decirte sin envolver
las palabras en brillantes papeles de colores,
sin entrelazar las palabras en palabras
como un túrbido torrente,
quería ponerlas desnudas una a una
conforme fueran saliendo de las venas
y las arterias pulmonares, de la cava
y de la aorta.

Perdóname si no he sabido hacerlo
y sólo ahora, en esta coda de miel y de luz
antes del hueco y de la noche,
quiero arder estos versos de piel
para calentarte.
Te quiero, mi hogar.



Te vas desnuda en la mañana,
casi roja de amor,
y tu rizo discute con el viento
quién rodea mejor las horas
y se queda aquí en mi mejilla aún.

Cuando vuelvas, ¡aún no será de noche!
Brillará una luz en tu nariz,
en la pequeña punta de tu nariz donde nace
la miel y todo lo que ilumina.




Si todo son palabritas huecas,
os preguntaréis de dónde esta miel.

No sé aún, pero intuyo
que esta miel viene del sauce y de la amapola misma.
Y si no son más que palabritas huecas,
que vivan las palabritas huecas
que viven dentro de mí y destilan
esta miel en madrugadas de invierno como primaveras.

Porque para aprender a callar,
a veces hay que decir lo que no se debe callar,
y hay que olvidarse de los tántalos,
responderle al hueco que ya gotea la miel
y alzar la lengua para alcanzarla.



Exista una Luz sin miedo en Primavera

que sepa de la lluvia y del viento,

que sepa de la nube y del frío.


Nosotros caminamos.

Y la nube y el viento

y la lluvia y el frío

nos reconocen, saben

que no tememos.


Porque el frío se vence en el contacto,

la nube se deshace contra tu córnea,

el viento se transforma en el ritmo del sexo

y deja paso la lluvia al sudor.





Ya no podemos nombrar por primera vez,
siquiera dar con la palabra.
Después de tantos alambres
y tanta bomba, y tanto tántalo,
y tan poca pena,
no quedan más que estos huecos
que hoy llamamos signos.

Es por eso precisamente que yo
hoy canto al valle jondo
donde el calor, que es fe de rico
manantial, se convierte en saliva;
pues sé que toda luz de ella es venida
en la noche sin mañana
del hueco y del exilio.

Así, he querido escribir nuestras palabras;
paréceme al final que no he escrito
nada más que las mías.
Pero ya no son mías,
míralas cómo duelen con sus letras
digitales impresas, con pañales
cubiertas de emociones.
Aquí quedan como cárcel,
oh tú de tantos rostros,
nuestras tantas palabras
como pan y cuchillo.

Ya no son mías, ya no me culpéis:
podéis entender como plazca.
Qué poco de todo contienen, mejor sería
haber fabricado tántalo,
haber cerrado el cielo y callado todo
lo que no se debe callar.
Podéis interpretar como queráis,
pero nunca como imagen,
nunca como discurso ni como práctica;
que son sólo palabritas huecas.


Vuela la luz con sus abejas.
- Pablo Neruda

Son las siete de la mañana
en las sábanas. Vas a decirme
ahora qué robot de rosas,
la aurora.

Vuela la luz con sus abejas.
Nadie está en el mundo, nadie.
Tú me llevas a recorrer
la luz y sus a veces
caminos de claveles.

Son las siete de la mañana
en tu garganta que ya tiembla
con las abejas y la aurora,
con todos los pequeños hermanos del beso
neonato.

Después no estás.
Nadie está en el mundo, nadie.
Pero has dejado
llenas de miel las sábanas.



Lo he comprendido mirando la ventana:
aquí dentro - hay un pájaro que canta.
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio

Publicaciones populares

  • El ciempiés XXVII - Epílogo
    Alguien ha pintado la luna de rojo. Alguien ha pintado la luna de rojo nuestra luna de rojo. Y ahora la niebla es roja la luna que...
  • El ciempiés XXIV - La niebla
    Todas las ciudades están desiertas de noche, pues es la matriz materna donde comenzamos a conocer el mundo. Ésta es una noche como toda...
  • Tú
    No temo al tiempo. Me da risa su chiquillada de no estarse quieto. Él, en cambio, me necesita para pasar ante los ojos del ...
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.
Con la tecnología de Blogger.

El autor

_
Nací en Santander la marinera, pero no concibo otra patria que el mundo entero. Di los primeros pasos de mi vida frente al mar y desde entonces lo he llevado conmigo a todas partes. Aprendí de mis padres que jugar es lo prioritario. Hasta hace poco, vivía envasado al vacío, pero destapé la vida y ya no sé qué significa. Buscador de absolutos, perdí la fe en la Ciencia tras una carrera de física y ahora persigo la Belleza en forma literaria (y con una nueva carrera). Mis más grandes maestros: Lorca, Pessoa, Louis Aragon, Neruda y mi padre.

'El contacto de la piel' es el lugar donde encontraréis mis poemas y mis relatos, en esa parte sensible de todos que los políticos desdeñan y a la que yo esculpo una estatua. Porque "pensamos demasiado y sentimos muy poco", como dijo Chaplin, mis escritos son literatura que buscar el contacto, que se recrea en la fricción de la piel y en los sentimientos, pues sentir es la única vía para que nuestra sangre siga fluyendo.

Podéis seguirme en Facebook, Twitter e Instagram, donde publico las novedades del blog, así como poemas, citas o recomendaciones de otros escritores. También podéis seguirme en Soundcloud, donde colgaré grabaciones de audio recitando poemas propios o ajenos. Os invito y os animo a contactarme (a través de mi página de Facebook, o por la vía que prefiráis) para cualquier sugerencia, opinión, duda o charla. Y sobre todo, espero que disfrutéis con lo que escribo.`
w
Copyright © 2015 El contacto de la Piel · Design by ditto

Created By ThemeXpose | Distributed By Blogspot Templates